iPod Hi-Fi

iPod Hi-FiHace cosa de dos meses aproximadamente, el CEO de Apple y figura suprema de todo lo que represente lo *cool* en tecnología, Steve Jobs, anunció con gran bombo y platillo la introducción del iPod Hi-Fi, la respuesta de los propios creadores del iPod a la plétora de opciones existentes en el mercado para amplificadores existentes para el singular reproductor de archivos digitales. Hace poco pudimos finalmente audicionar el iPod Hi-Fi en persona. Nuestro veredicto: ¿Bueno para lo que es? Bastante, y con creces. ¿Suficiente para reemplazar un sistema de dos, o veinte mil dólares? No.

iPod Hi-FiEl iPod Hi-Fi es más o menos del tamaño de una hogaza de pan grueso (aprox. 45 x 16 x 18 cm), y opera ya sea por corriente eléctrica o por seis baterías tipo D. El suministro de señal está limitado al *dock* de conexión del iPod en el tope del aparato y por una entrada tipo miniplug RCA en su parte trasera. La amplificación es suministrada por un juego de tres altavoces, dos para los rangos medios y altos de cada canal estereofónico y uno central, más grande, que hace las veces de control de bajos. Los controles de volumen y ecualización (estos últimos, que ningún audiófilo que se precie debería de utilizar) se manejan utilizando la interface del iPod mismo, cuando está conectado al iPod Hi-Fi.

¿Y el sonido? En la audición que realizamos, sorprendentemente bueno para las prestaciones y características generales del aparato. El tema *”Don’t Know Why”* de Norah Jones, con su ensamble íntimo y calmado de principio a fin, obtuvo una escala apropiada en el iPod Hi-Fi, y la voz de Norah sonó increíblemente natural y con una dimensionalidad bastante realista. En un contexto más *pop* y por tanto más aproximado a la realidad, la banda irlandesa U2 en *”Stuck in a moment”*, si bien fue reproducida fielmente por el iPod Hi-Fi, el sonido masivo por el que esta banda es conocida dejó algo que desear a través de los altavoces del mismo. Asimismo, el iPod Hi-Fi es un sistema que pareciera ser optimizado para ser escuchado a distancia, en vez de una distancia corta, y es capaz de reproducir música a niveles bastante altos sin presentar graves problemas de distorsión.

Entre las deficiencias encontradas en el iPod Hi-Fi, cabe destacar el relativamente flojo e inestable conector del *dock*, que en vez de sostener firmemente el iPod lo hace en forma muy débil. También podríamos hablar sobre las limitaciones impuestas en las frecuencias altas (una debilidad igualmente presente en el iPod mismo), pero quizás la mayor ofensa relativa al iPod Hi-Fi vino del mismo Steve Jobs, que en su presentación presentó el aparato como un sustituto total de todos los componentes de audio habidos y por haber, y además denominándose a sí mismo un “audiófilo”, poniendo en jaque la autoridad de muchos en la industria –de por sí enfrentando ya múltiples problemas– que sí lo son de verdad. Para ser francos, el iPod Hi-Fi es un excelente amplificador para una cocina, un estudio, e incluso una sala de estar pequeña, pero para reemplazar un recinto entero de escucha se queda muy, pero que muy corto. Sin embargo, reconocemos que puede funcionar como un primer paso para aquellos interesados en obtener sonido de calidad de su colección digital de música por un precio razonable.

El iPod Hi-Fi se vende en las tiendas Apple y diversos sitios de comercio electrónico por $349 dólares.

###Para saber más

* iPod Hi-Fi en apple.com
* Reporte del iPod Hi-Fi en americanwired.com (vía SonicFlare)

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